Madre

Nunca un suspiro por todas las preocupaciones que ella soportó por mí, jamás un pensamiento por las alegrías que pasaron volando, su único remordimiento, que no pudiera hacer más por mí, irracional y egoísta, su Señor era yo.
¡Oh, las largas noches que ella vino ante mi llamado!, ¡oh, el suave tacto de sus manos en mi frente!, ¡oh, los largos años en que ella lo abandonó todo por mí!, ¡oh, cómo me rindo a su gentileza ahora!
¡Esclava de su bebé! Sí, ese era el modo de ella, considerando pequeño el mayor de sus servicios, las palabras no pueden decir lo que este viejo corazón diría de ella, Madre, la más dulce y bella de todas.

 

traducción: HM

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