Mejora

La alegría de la vida es vivirla, o así me parece, encontrar grilletes en tus muñecas, después luchar hasta ser libre, ver errores y corregirlos, soñar sueños espléndidos, luego esforzarse hasta que la visión sea tan real como las corrientes moviéndose. El mortal más feliz de la tierra es aquel que termina su día dejando un mundo mejor que lo encontrado para florecer a la largo del camino. Si todas las cosas fuesen perfectas aquí no habría nada para que un hombre pueda hacer, si lo que es viejo fuese lo suficiente bueno jamás necesitaríamos lo nuevo. El único tiempo feliz de descanso es aquel que sigue a la lucha y ve alguna contribución realizada a la alegría de vida. Y quien ha sentido opresión y conquistado es el que realmente conoce la felicidad y paz de ser libre. Las miserias de la tierra están aquí y todos debemos confrontar con ellas. Quien busca la diversión, debe andar a tientas a través de espesos setos con dolor y cuidado. A través de la decepción el hombre puede valorar el estremecimiento del placer, para realmente conocer la alegría de la salud un hombre debe enfermar primero. Los males están aquí para que el hombre los enderece, y la felicidad se obtiene luchando para suplantar con bien el mal y lo malo. La alegría de vida es vivirla y hacer cosas de mérito, hacer brillantes y fructíferas todas las manchas estériles de la tierra. afrontar riesgos y manejarlos y levantarse de la derrota, y haciendo verdadero lo que una vez fue falso, y lo que fue amargo, dulce. Porque sólo conoce perfecta alegría aquel cuyo pequeño pedazo de tierra es un suelo más rico de lo que era cuando comenzó a trabajarlo.

 

traducción: HM

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