Ayer

He  pisado los vínculos con muchos hombres y jugué con él club por club, hace apenas un año que comencé y aún soy un caballero. Pero esto lo he notado mientras nos descarriamos a lo largo de nuestro camino de búnkeres, nadie jamás ha jugado conmigo como lo hizo él ayer. No hace diferencia quien conducía, juntos mientras caminamos, hasta que llegamos al baile, yo tuve la misma vieja conversación: “Hoy hay algo mal conmigo, justo lo que no puedo decir. ¿Creerías que saqué tres por este agujero, ayer?»
Los veo encima y rebano un toque, y fallo en seguirlos, y con sus palos aran el lote, del mismo modo en que lo hago yo. A seis y siete corren sus figuras, y entonces ellos dicen tristemente:
«¡No apodé ni engañé a uno cuando jugué… ayer!»
No tengo ayeres para contar, ni buen trabajo para recordar, cada mañana veo la esperanza orgullosamente crecer, cada tarde la veo caer. Y en el vestuario a la noche, cuando los hombres discuten su juego, los oigo y deseo haberlos visto… ayer.
¡Oh, querido viejo ayer! ¡Qué tienda de alegrías para hombres sostienes! Estoy seguro de que no hay día que sea más recordado o exaltado. Estoy un poco afuera de mi tarea, mi mente se ha extraviado, pienso, quizás, debí haber escrito estos versos… ayer.

traducción: HM

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