Introducción: El libro de bestias del niño malo

Te llamo malo, mi pequeño niño, sobre el título de página, porque una actitud ruda y salvaje es común a tu edad.
La moraleja de esta obra inapreciable (si comprendí correctamente) te hará –de un pequeño turco- artificialmente bueno.
No actúes como los niños malvados, que sobre los mínimos motivos imitarán al canguro, con salvajes ataduras sin significado: No hagas como los niños malcriados, que comen como pequeños cerdos, y cuando tienen que ir a la cama llorarán como cachorritos: quienes toman sus modales del mono, sus hábitos del oso, consienten la fuerte burla indecorosa y jamás se peinan sus cabellos.
Pero controla así tus acciones que todos tus amigos puedan repetir. ‘Este niño es delicado como el gato, y discreto como la lechuza’.

 

traducción: HM

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *