El perdedor

El perdió su dinero primero que todo, y perdiendo aquello es la mitad de la historia, y más tarde él intentó una caída con el destino, en cosas menos transitorias él perdió su corazón –y lo encontró muerto- (su único y verdadero descubrimiento), y luego de aquello él perdió su cabeza, y perdió sus chances de recuperación. El perdió su honor poco a poco hasta que la cosa estuvo fuera de cuestión. Se preocupó tanto al perderlo, él perdió su sueño y su digestión. El perdió su temple –y para bien- los remanentes de su reputación, su gusto en el vino, su opción de comida, y luego, en rápida culminación, sus certezas, su sentido de verdad, su memoria, su autocontrol, el amor que agració su temprana juventud, y finalmente su alma inmortal.

traducción: HM

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