La noche

Noche más sagrada, que aún guardas las llaves de todas las puertas del sueño, cuando mis pestañas se cierran dame tu reposo.

Y deja el lejano lamento de ellos que cantan el requiem del día del muerto, haz en mis oídos, que yacen despiertos, una suave canción de cuna.

Deja que ellos, que cuidan a la luna cornuda, canten sus recuerdos junto a mi cama. Entonces tendré nuevos sueños y bendición en mi breve descanso.

Pliega tus grandes alas sobre mi rostro, oculta el amanecer de mi lugar de descanso, y engáñame con tu falso deleite, Noche más sagrada.

traducción: HM

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