Balada a nuestra dama de Czestochowa

I
Dama y reina y múltiple misterio, y verdadera regenta del cielo tranquilo, que un sueño santa Hilda contempló y escuchó una música de bosque pasando: me recibirás cuando las nubes estén altas  cuando la tarde y la oveja alcanzan el redil. Esta es la fe que he sostenido y mantenido, y ésta es aquella en la cual he de morir.

II
Empinados, salvajes y fríos son los mares en aguas quebradas terribles de intentar, y vasto el páramo contra la noche invernal, y ningún puerto para cualquier navegación que se asnime a surcarlas. Pero tú me conducirás a las luces, y yo te cantaré un himno en la historia portuaria cantada. Esta es la fe que he sostenido y mantengo, y ésta es aquella en la cual he de morir.

III
Ayuda del medio derrotado, casa de oro, santuario de la espada, y torre de marfil, esplendor aparte, supremo y aureolado, la visión del batallador y la respuesta del mundo. Tu me restaurarás, oh, mi último aliado, por venganza y las glorias del orgulloso. Esta es la fe que he sostenido y mantengo, y ésta es aquella en la que he de morir.
Enviado

Príncipe de las degradaciones, compró y vendió, estos versos, escritos en tu orzuelo desmoronado, proclama la fe que he sostenido y mantengo y publico aquella en la que he de morir.

 

traducción: HM

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