Cobarde valiente

Elisa cree que tengo una veta amarilla, estima que no tengo carrera y manejo,

sólo un detestable débil.

‘Un hombre debería ser hombre’ dice Eli, ‘cambiar golpe por golpe’.

¡Pobre muchacha! Ella no conoce mi posición.
Ella no sabe que mi viejo fue asesinado, sí, asesinado.

Así como él dulcemente derramó vaporosa sangre, podría yo también.

Y aunque no muestre cólera de corazón cuando veo rojo temo no ser yo pero oh, me espanto de mí.

Aunque los tipos me consideren un memo y tímido para disparar,

no es bonito colgar de una cuerda, y morir como papá.

Así mientras me dirijo al bar manso es mi aliento. ¡No tengo agallas!

¡No me fastidies tanto, Elisa!

 

traducción: Hugo Müller

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