Todos herejes

Herejes todos, no importa quienes sean ustedes , en Tarbes o Nimes, o sobre el mar, ustedes jamás tendrán buenas palabras de mí. El amor nunca me molesta

Pero hombres católicos que viven sobre el vino están profundos en el agua, y franco, y fino, donde sea que viaje lo encuentro así, Alabemos al Señor.
En mujeres con hijos que están abandonadas, y hombres que sudan por nada excepto el desprecio: eso es en todo lo que siempre ha nacido, Ten piedad, Señor
A mi pobre persona en mi lecho de muerte, y todos mis compañeros queridos muertos, porque del amor que yo les soporté, Concédeles el eterno descanso.

traducción: HM

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