Socios

Ponlo en la mesa. ¿Qué si le robamos a este ciego de ciudad? Si quieren cualquier cosa déjenlos clavarlo.
Arnés de toros, policías, hombres de oficina, y los machos cabríos en el banco, ¿no son todos socios? ¿No es todo cincuenta-y-cincuenta en toda la línea, cajas de caudales, batidas, cohetería, robos a mano armada y pistolas, ¿qué hay que entorpecer?
Vamos cincuenta-y-cincuenta. Si ellos te clavan llama a un portavoz. Arréglalo, tú, regatea, tú, con la cabeza inclinada, arréglalo. Aliméntalos…
Nunca nada se pega a mis dedos, no, no, nada como eso, ¿pero no hay una ley de que debamos usar guantes, eh, hay alguna? Guantes, esa es una buena, ¡guantes! Debería haber una ley que obligue a todos a usar guantes.

 

traducción: HM

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