Jerry

Trabajé seis años en una tejeduría con una máquina, y luego me casé con Jerry, el repartidor de hielo, por un cambio. El pesaba 240 libras, y podía sostenerme, que pesaba 105 libras, fácilmente afuera con una mano. El venía a casa borracho y se tiraba encima con el aliento de cerveza rancia soplando desde él y charla confusa que no significaba nada. Lo soporté dos años y una noche caliente cuando lo rechacé él golpeó su puño desnudo contra mi nariz de modo que sangró, yo esperé hasta que estuviera dormido, tomé un revólver de un cajón de la oficina y coloqué su punta sobre su cabeza y jalé el gatillo. Desde los muros de piedra donde estoy encarcelada para el término natural de la vida, proclamo que lo haría de nuevo.

 

traducción: HM

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