Remordimiento

El nombre del caballo era Remordimiento. Había gente que decía ‘¡Ey, qué fastidio!’ Y eran insectos de Edgar Allan Poe y entonces lo llamaron Remordimiento.
Cuando fue castrado él brilló sus talones a otros potros y ganó su primera carrera y su segunda y otra y otra, y duramente siempre venía detrás del rastro de los otros corredores.
Y así, Remordimiento, quien se ha ido, fue el héroe de un juego por Henry Blossom, quien se ha ido ahora.

¿Qué hay allí por un sobrenombre? Llámenme cualquier cosa. Una almendra, un queso, al que que el gato trajo. Apódenme con cualquier nombre viejo. Clasifíquenme para un pez, un gorila, una cabeza inclinada, un huevo, un jamón. Sólo… golpéenme a veces en los oídos… y cacen una estrella blanca en mi frente y retuerzan el flequillo de mis mechones a su alrededor. Hagan un deseo por mí. Tal vez yo me encienda como una racha de viento.

 

Carl Sandburg, por HM

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