El Paraíso Verde en Paraguay: germen del antivacunismo

Una comunidad cerrada de 1.600 hectáreas, llamada El Paraíso Verde, está siendo construida en la fértil tierra roja de Caazapá, una de las regiones más pobres de Paraguay. La población de la comunidad está compuesta principalmente por inmigrantes alemanes, austríacos y suizos, y la actual etapa de construcción llevará sus habitantes de 150 a 3.000, según los propietarios.

El website del proyecto lo promociona como “por mucho, el más grande proyecto de urbanización y asentamiento de Sudamérica”, describiendo la colonia como un refugio de las “tendencias socialistas en las actuales situaciones políticas y económicos en todo el mundo”, así como del “5G, estelas químicas, aguas fluoradas, vacunaciones obligatorias y órdenes de cuidado de la salud”.

La inmigración a la colonia ha aumentado notablemente desde el comienzo de la pandemia de Covid-19, con residentes entrevistados en YouTube, atribuyendo su decisión al escepticismo sobre el virus y las vacunas.

Caazapá, una región rural ganadera en el corazón del lujurioso oriente Paraguayo, vio un salto de cuatro nuevos residentes alemanes en 2019, a 101 en 2021. Inmigrantes antivacunas también se han instalado en otras partes de Paraguay. Un aleman que vive cerca del Paraíso Verde citó teorías conspirativas desacreditadas como explicación del auge inmobiliario allí. Dicen que las leyes migratorias paraguayas han probado ser atractivas para alemanes que desean “escapar de la Matrix” y huir del “estado profundo y un orden mundial”

“Están viniendo muchos veteranos. Creen que mucha gente está muriendo en geriátricos (luego de la vacunación)” –dice el germano amigo, que nos pidió no dar el nombre. “Y los otros, ya en sus cuarentas, están intentando escapar con sus hijos”.

Pero la aparición de una colonia aislada de europeos ha sido observada con preocupación por algunos lugareños. Rodney Mereles, un ex edil de Caazapá nos escribió: “¿Por qué están aquí? No lo sabemos, pero lo vamos a descubrir”.

En su canal de YouTube, El Paraíso Verde comparte videos describiendo la pandemia que mató a 6 millones de personas como “inexistente”, promoviendo “curas milagrosas” falsas y peligrosas, y promocionando a Paraguay como un país sin restricciones pandémicas, a pesar de los claros protocolos gubernamentales. Aún cuando Paraguay registró la tasa de muertos per cápita más alta del mundo en junio de 2021, la colonia compartió videos de grandes jaranas en violación de las restricciones.

En Alemania, sectores de la sociedad radicalizados por la crisis de refugiados de 2015 han sido un campo fértil para la desinformación y las teorías conspirativas sobre la pandemia. El partido de extrema derecha Alternative für Deutschland intentó revivir sus éxitos electorales protestando contra las medidas de cuarentena, el uso de barbijos y vacunas. Y una escasa minoría de estos escépticos decidió irse al extranjero, siendo Bulgaria otro destino popular entre ellos.

La presencia en Caazapá de este gran grupo de covidiotas extranjeros inquieta a las autoridades sanitarias locales. La doctora Nadia Riveros, directora del centro de salud local, dijo que la pandemia ha sido devastadora en la región, que se ha quedado sin camas de terapia intensiva y tiene sólo una ambulancia totalmente equipada.

“No queremos pasar por eso de vuelta. Pienso que los extranjeros, no importa de dónde vengan, deberían estar vacunados antes de entrar al país” –exclamó Riveros.

Y mientras Paraguay afronta una tremenda tercera ola de Covid, está luchando para mejorar su registro de ser el segundo país con la tasa más baja de vacunación de Sudamérica, y el ministro de salud anunció la semana pasada que a partir de ahora los extranjeros que ingresen al país deberán presentar certificados de vacunación. En efecto, desde que se impuso la norma se les ha negado el ingreso a Paraguay a seis alemanes sin certificados.

Paraguay tiene una vasta e inquietante historia relacionada con colonias de inmigrantes dirigidas con peculiar celo ideológico y religioso. Aquí ya se han asentado comunidades menonitas, socialistas australianos y la Iglesia de Unificación, entre otros, que se están dando la gran vida en tierras guaraníes.

El asentamiento más famoso de Paraguay fue la colonia Nueva Germania, establecida en 1886 por Elizabeth Nietzsche –la hermana del filósofo- y su marido Bernhard Förster. Förster murió, probablemente suicidado, y Nueva Germania se hundió bajo el peso de problemas financieros, conflictos internos y la falta de conocimiento agrario de los colonos.

Mientras Nietzsche y Förster avizoraron una colonia aria libre de la influencia judía, el fundador de El Paraíso Verde, Erwin Annau, ha hablado de preservar a los alemanes de la presencia de musulmanes, y en un website que acaba de ser censurado en Internet, cuestionaba la culpa de Alemania por la segunda guerra mundial.

En un discurso de 2017 ante el presidente y sus ministros, Annau dijo: “El Islam no es parte de Alemania. Somos cristianos iluminados, y nos preocupan nuestras hijas. Vemos el Corán conteniendo una ideología de dominación política, que no es compatible con los valores democráticos y cristianos”.

Paraguay tiene una pequeña comunidad islámica bien establecida en sus principales ciudades. Abdun Nur Baten, misionero de la comunidad islámica Ahmadiyya de Paraguay, destacó la aparente contradicción en los dichos de Annau. “Ellos dicen que los inmigrantes musulmanes no se integran, que no adoptan la cultura o normas germanas, que no se están asimilando. Así es muy hipócrita ir a otra tierra y hacer exactamente aquello de lo que acusa a los musulmanes: va más allá de lo gracioso lo hipócrita que es” expresó Nur Baten. El se despidió diciendo que intentaría un diálogo pacífico con El Paraíso Verde (¡ay, qué equivocado que está!).

Pero más allá de las preocupaciones de la comunidad local, El Paraíso Verde está respaldado por un creciente poder político y económico. El grupo ha mantenido frecuentes encuentros con funcionarios del gobierno, e incluso con las autoridades sanitarias para ejercer lobby contra las medidas de prevención por Covid.

Gladys Rojas, ex presidenta del concejo municipal de Caazapá, dijo que la gente de El Paraíso Verde tiene vínculos con el ex presidente de Paraguay Horacio Cartes, arquetipo de la mafiocracia internacional, junto a su amigo argentino Mauricio Macri. Acusado y procesado impunemente de mil delitos como éste, comenzó su carrera delictiva de modo similar, siendo en su caso traficante de tabaco, en vez de automóviles como el argentino. Es una figura controvertida, considerada la persona más rica y poderosa de Paraguay. Y de hecho, dos miembros de la familia de CArtes son miembros de la mesa directiva de Reljuv, una empresa de El Paraíso Verde, y en las recientes elecciones municipales, el presidente de la empresa, Juan Buker, participó activamente en las campañas de los candidatos bancados por Cartes.

“Ellos tienen a los políticos y el dinero de su lado” dijo Rojas, quien confesó que la mayoría de los habitantes de Caazapa se muestran renuentes a contestar preguntas, ya que la colonia es la empleadora más grande de la región. Actualmente Rojas afronta cargos por haber organizado proestas para proteger la isla Susu, una reserva natural que ha padecido un grave daño ambiental durante las obras de construcción de El Paraíso Verde. Los propietarios han pagado una multa irrisoria por el daño ocasionado.

Para ver las cosas in situ, fuimos desde Caazapá hasta las tranqueras y alambres de púa de El Paraíso Verde. Cerca del largo perímetro vallado paseaban grupos de residentes en un lento atardecer caluroso y soporífero. En la cabina de vigilancia, asomó la cabeza un empleado de Reljuv, flanqueado por guardias fuertemente armados. Luego de rechazar la posibilidad de ingresar o una entrevista, el empleado demandó agresivamente que le mostráramos nuestros documentos de identidad, aún cuando este reportero ya estaba emprendiendo la retirada.

“Ya saben lo que tienen que hacer” repitió el empleado, confusamente. El Paraíso Verde no respondió a repetidas solicitudes de comentarios.

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