Cantando

Tu cabeza huesuda, Jazbo, oh, golpeador de muelle, esos garfios aferrados, esos manubrios de carretillas, la cúpula y tus alas, el techo rojo y tu puerta, sé de dónde vinieron tus canciones. Sé por qué Dios escucha tu ‘Caminando en el paraíso de Dios’. Te escuché tirar dados en ‘Mi nena tendrá un nuevo vestido’. Te escuché en las cenizas ‘Viviré de cualquier modo hasta que muera’. Vi a cinco de ustedes con una lata de cerveza una noche de verano y escuché a los cinco armonizar seis modos de cantar ‘Camino allá al maizal’. Me fui preguntando de dónde vengo.

 

traducción: HM

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