Niño Dios y Patria Grande para 2022

Mesías desacreditado por echar a mercaderes del templo es intensamente buscado en la humanidad. Niño prodigioso, capaz de transmitir experiencias místicas, aúlla al mundo sobre la crueldad e impunidad de los bandidos y tiranos, que se refriegan en los rostros de los trabajadores explotados y oprimidos. Ahora está todo el planeta teletrabajado, y teletrabajando a la vez.

Inquietud de guerras acicateadas por compañías armadoras de desarrollo nuclear y espacial. Ansiedad de pandemias propagadas por laboratorios de inteligencia artificial. Grandes redes sociales que cobijan intentos vanos de humanizar lo alienado. Estrepitosas caídas de bolsas contrastan con acaparamientos de cuentas en paraísos fiscales. Revelaciones de plutócratas fugadores, miembros activos de élites que conducen el COI (Crimen Organizado Internacional) pasan desapercibidas ante el lawfare judicial. Agencias de la ONU mostrando una inutilidad e ineptitud pavorosas…

Mientras siguen todos los atropellos. La deuda que contrató Macri, ja, ya se está pagando hacer rato. Pero por supuesto, en el nivel geopolítico, a la cabeza de todos, está el caso de Israel sobre Palestina. El pase de víctima a victimario en menos que canta un gallo al amanecer.Ya van setenta años de muertes, matanzas, humillaciones y vejaciones al pueblo palestino. Asentamientos de colonos rabínicos degüellan cabras de los campesinos filisteos. La morbosidad y obscenidad de las escenas llegan a las pantallas de los burócratas internacionalistas. Y el campo de concentración a cielo abierto más grande del mundo, llamado Gaza, se mantiene en colapso constante gracias a la indiferencia de los hermanos musulmanes.

¿A qué vino entonces el Niño Dios a la tierra? La respuesta parece fácil. De ningún modo a calmar los ánimos y apaciguar los conflictos. Arabia continúa bombardeando Yemen. Africa es un nido de países en hambruna y entrentamientos étnicos que acaban con genocidios de difícil resolución. En medio del caos y escenas grotescas de miseria espantosa, las empresas explotan recursos naturales y trafican cuernos de rinocerontes. Un académico relee a Frantz Fanon en su universidad pero no sirve de mucho: nadie se rebela ante las bombas, los niños-soldado tienen que comenzar su carrera hasta pretender huir a una Europa tan pútrida por el coronavirus como inmoral.

Y en Sudamérica los vientos cambian y en Chile ganó una izquierda que despierta esperanzas insulsas. Nuestros camaradas mapuches nos informan que su lucha contra el estado chileno prosigue por el momento, y que recién cuando se promulgue la nueva Constitución podrán dormir más tranquilos y confiar en una autonomía auténtica y respetuosa de los deseos de este pueblo originario, que siempre se resistió a las conquistas de europeos alucinados.

El maestro rural Castillo en Perú se encuentra limitado por un congreso que se dedica a atosigarlo y plantearle obstáculos a sus acciones de gobierno y políticas públicas. Por ahora no tiene grandes logros, sólo reveses parlamentarios y citas a declarar por actos honestos. ¿Cómo es que ha llegado a la presidencia de Perú una persona que no es corrupta, esencialmente traidora, como los últimos diez antecesores? Eso ya es positivo y nos remite a la revolución de Velasco Alvarado. Ojalá en algún momento imponga medidas chavistas profundas que escandalicen y pongan los pelos de punta a la derecha vernácula, que mantiene vivo todavía, y no se sabe cómo, al japonés Fujimori.

Arce está muy bien, sólido y protegido por la Pachamama. Alberto es un monigote mequetrefe, como lo definió la precisa economista Fernanda Vallejos. Los gobiernos en poder de cipayos idiotas –ellos sí que están más que corruptos, protegidos por alarmas y guardaespaldas en forma perenne-, como los de Ecuador, Uruguay, Colombia, Paraguay y Brasil, ya empiezan a mostrar señales de retirada… Parece que el 2022 va a ser un gran año para nuestra amada Patria Grande. ¡Viva Galeano (el yorugua de “las venas abiertas”)! ¡Viva Galeano (el subcomandante poeta)!

 

por Alvaro Correa

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