Refugiados afganos en Reino Unido: desesperados por regresar a Afganistán

Los siete mil afganos que arribaron al Reino Unido huyendo de los talibanes han solicitado formalmente regresar, despertando dudas sobre el éxito de la Operación Cálida Bienvenida, organizado y lanzado por el gobierno brexitado de Boris Johnson hace apenas un mes, destinado a proveerles ayuda para que puedan “reconstruir sus vidas, encontrar trabajo, educarse e integrarse a sus comunidades locales”.  Sin embargo, la escasa disponibilidad de hogares dispuestos a acogerlos y de viviendas ha extendido su permanencia en hoteles como acomodación temporaria, y el gobierno ya ha anunciado que deberán continuar en sus habitaciones-celdas en los próximos meses.

Algunos refugiados ya se han hartado del régimen de la “Cálida Bienvenida”. Una médica del programa, Jill O’Reilly nos reveló por Telegram: “Unos cuantos pacientes me han dicho que quieren volver a sus casas. Un tipo, de 67 años, me decía: ‘Esto no lo aguanto más. Tengo que salir de esta habitación’. En la pieza contigua hay un afgano que huyó en 2000 cuando subieron por primera vez los talibanes. Y también se muestra contrariado y arrepentido. Y él se quejó de que ha perdido la libertad en este hotel. Lo tuve que medicar, y a su esposa también, porque tenían un ataque de angustia tremendo”.

También hay preocupaciones por el estado de salud de los refugiados, que han debido cambiar sus costumbres alimentarias y probar la grasosa y sosa comida inglesa, que les resulta intolerable. Además añoran parientes y amigos que se quedaron luchando y ofreciéndole resistencia a los barbudos fanáticos que tomaron el poder.

Un concejal de Londres describió al programa del gobierno como un “fracaso estrepitoso”. Danny Thorpe, del vecindario de Greenwich, al sudeste de la ciudad, aseveró que la falta de ayuda y de organización del gobierno fue flagrante. “Considerando todas las torpezas y errores que cometieron, éste fue el peor por lejos. Hubo un gigantesco abismo entre la retórica de los conservadores y sus acciones para ayudar a esta gente. Creo que ningún afgano cumplió la cuarentena, y todos salieron a sacarse selfies en los mercados, generando un enorme caldo de coronavirus delta. Enseguida nos quedamos sin leche y los bebés tuvieron que amamantarse de tetas enjutas y enfermas” concluyó Thorpe.

En Sheffield, donde una niña se cayó desde la ventana del hotel a los dos días de arribar al “reino unido”, el concejo local informó que el hotel no estaba habilitado para recibir a refugiados. A partir del fatal ¿accidente?, la mayoría de los refugiados se muestra más timorato, prefiriendo las medidas y la gestión talibana, a la que juzgan mucho más amena y humana que las que vienen padeciendo en Inglaterra.

Entretanto, el gobierno no ha podido dar información sostenible y verídica sobre la cantidad real de afganos que han traído al país ni tiene la menor idea de sus verdaderas necesidades. Se desconoce cuántas refugiadas ya han caído en la drogadicción y/o la prostitución.

O’Reilly afirmó que la situación es confusa, y el status de muchos refugiados es indefinido, sobre todo cuando no han podido determinar siquiera su identidad. La totalidad carece de dinero o competencias para ganarse la vida en una moderna ciudad cosmopolita, racista y repleta de energúmenos de derecha. Están más vulnerables aquí que en Kabul, opinó la doctora, quien nos aseguró que también abundan niños y niñas malnutridos, que se han descompuesto con los alimentos ingleses, que están escaseando, al igual que el combustible, por el estúpido proceso del brexit. Se calcula que en los operativos de evacuación Reino Unido se trajo 15.000 personas, algunas de ellas ni siquiera pretendían huir del país, considerando que ahora estará mucho mejor sin la presencia salvaje y colonial de los militares occidentales.

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