Medallón

Siempre conservo el perfil de tu rostro en el medallón de bronce. No está tintineando con cambio suelto en mis bolsillos. No está estancado en un lugar de exhibición de la pared de la oficina. Lo llevo en un bolsillo secreto especial durante el día y está bajo mi almohada a la noche.
El bronce vino de largos caminos, estuvo parado contra el infierno y altas aguas, fuego e inundación, antes de que el rostro fuera puesto en él.

Está el lado de una cabeza; una mujer desea, una mujer espera, una mujer jura bajo silenciosos labios que el mar traerá al hogar lo que se ha ido.

traducción: Hugo Müller

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