En el camino

Pequeña, has estado zumbando en los libros, revoloteando en los periódicos y tomando cerveza con abogados, y en medio de los hombres educados de los clubes has estado obteniendo un oído lleno del discurso de lenguas entrenadas. Presta tus oídos una vez para mí, ven conmigo a una caminata por donde la arena se estrella en el gran mar interior de aquí, y mientras la brisa oriental sopla sobre nosotros y el incansable oleaje del lago sobre la rompiente, rompe con una monotonía siempre fresca, preguntémosnos: ¿Qué es la verdad? ¿Qué es lo que tú sabes o yo sé? ¿Cuánto saben los hombres más sabios del universo sobre hacia donde se dirige la procesión humana en masas? ¿Escucharon a la multitud riendo? Les pregunto: ¿no es la multitud ruda como son rudas las montañas? ¿Y todas las cosas humanas se elevan desde la multitud y recaen y se elevan de nuevo como la lluvia en el mar?

traducción: Hugo Müller

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *