Adelaide Crapsey

Entre los abejorros en heno de cumbre roja, un campo moteado de flores blancas de ojos marrones goteando hojas amarrillas en julio, leo tu corazón en un libro.

Y tu boca de pensamiento azul, conozco un lugar que he visto frustrado de lluvia. Y he visto una mujer con su cabeza lanzada entre sus rodillas desnudas, y su cabeza sostenida allí escuchando el mar, el gran mar desnudo con una carga de sal a sus espaldas.

Y la boca de pensamiento azul cantó al mar: Madre de Dios, soy una cosa tan pequeña, déjame cantar más, y el mar se echó al hombro su sal en oleajes acarreando nuevas figuras en la arena de la playa.

traducción: Hugo Müller

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