Viejos tiempos

Soy un anciano conscripto reacio.

Fui un limpiador de sartenes en los carros de sopa de Jerjes. En la marcha de la falange de Miltiades tenía un mango y una cabeza; tenía un mango de lanza reluciente y erizado.

El Cæsar de roja cabeza me recogió para conducir ganado. El dijo “vé a trabajar, tú, bastardo toscano, Roma llama a un hombre que pueda manejar caballos”.

Las unidades de conquista lideradas por Carlos XII, las caprichosamente arremolinadas columnas napoleónicas: ellos me vieron como una de las herraduras. Recorte los pies de un caballo blanco con el cual Bonaparte había barrido las estrellas.

Lincoln dijo “Entra al juego, tu nación te toma”. Y conduje un carro y una escuadra y me dispararon un brazo en la Corte de Spottsylvania.

Soy un anciano conscripto reacio.

 

traducción: Hugo Müller

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