Masas

Paseaba entre las montañas y vi una neblina azul y un peñasco rojo y estaba sorprendido; en la playa donde está el largo empuje bajo las infinitas maniobras de la marea me paré en silencio, bajo las estrellas en la pradera observando la pendiente del río sobre el césped del horizonte, yo estaba lleno de pensamientos.
Grandes hombres, desfiles de guerra y trabajo, soldados y trabajadores, madres levantando a sus hijos, aquello es todo lo que toqué, y sentí su solemne estremecimiento. Y entonces un día tuve una verdadera mirada de los pobres, millones de pobres, pacientes y trabajando; más pacientes que peñascos, mareas y estrellas, innumerables, pacientes como la oscuridad de la noche, y todas rotas, humildes ruinas de naciones.

 

traducción: Hugo Müller

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