El caminante de Rodin

Las piernas sostienen un torso desde la tierra. Y un poema de regular altura de piernas hay aquí. Poderes del hueso y médula elevan un vientre y pulmones fuera del cieno y sobre la marga donde los ojos miran y los oídos escuchan y los brazos tienen una oportunidad de martillar y disparar y correr motores. Tú nos haces orgullosos de nuestras piernas, viejo.

Y tú dejaste afuera la cabeza aquí, la calavera siempre encontró al vecino desmoronado de los tobillos.
traducción: Hugo Müller

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