Chamfort

He aquí Chamfort. El es una muestra. Encerrado en su biblioteca con una escopeta, se disparó su nariz y su ojo derecho. Y este Chamfort sabía cómo escribir y miles leyeron sus libros sobre cómo vivir, pero él no sabía cómo iba a morir por fuerza de su propia mano, ¿ven? Lo encontraron en un charco rojo sobre la alfombra, frío como una mañana de abril, hablando y hablando alegres máximas y sombríos epigramas.

Bueno, él usaba vendajes sobre su nariz y ojo derecho, tomaba café y conversó muchos años con hombres y mujeres que lo amaban porque él se reía y diariamente desafiaba a la muerte: “Ven y tómame”.

 

traducción: Hugo Müller

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