A Beachey, 1912

Conduciendo contra el este, una sombra firme, giratoria, ronronea la llamada del motor del hombre-pájaro, preparado con una risa mortal en su garganta y siempre en su corazón el amor del gran azul del más allá.

Sólo un hombre, una lejana mancha de sombra en el este sentado cómodo con sus manos en una rueda y a su alrededor las grandes alas grises. Sosténganlo, grandes alas suaves, conserven y trátenlo amablemente, oh, alas, con la fresca, calma sombra en la rueda.

 

traducción: Hugo Müller

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