Un hombre alto

La boca de este hombre es una fuerte boca lúgubre. La cabeza de este hombre es una fuerte cabeza demacrada. Las mandíbulas de este hombre son hueso de las Rocas Llosas, los Apalaches. Los ojos de este hombre son cloro de dos océanos sollozantes, espuma, sal, verde, viento, lo desconocido cambiante. El cuello de este hombre es médula de la pradera del búfalo, viejo anhelo y nuevo llamado a la zona de maíz o la de algodón, tanto un orgulloso tronco de sequoia del desierto como el amontonamiento de madera de un aserradero esperando por ser un techo.

Hermano misterio para el hombre y misterio de la multitud, críptico hermano a las crípticas manos levantadas, él es noche y abismo, él es cielo blanco de sol, él es la cabeza de la gente. Su corazón las gotas rojas de la gente, su deseo los vuelos firmes de águila gris cazando riscos de la gente.

Polvo humilde de un camino de ruedas gastadas, suelo flagelado bajo el hierro brillante del arado, estos en servicio de él, estos y varias ciudades, varias fronteras, varias riñas entre Alaska y el Istmo, entre el Istmo y el Cuerno, y el este y el oeste de Omaha, y el este y el oeste de Paris, Berlin, Petrogrado. La sangre en su muñeca derecha y la sangre en su muñeca izquierda corren con la sabiduría de muñeca derecha de varios y la sabiduría de muñeca izquierda de muchos. Es a esos muchos que él conoce, la lúgubre fuerte hambre de los muchos.

 

traducción: Hugo Müller

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *