Rumbos de población

El olor del heno recién cortado y el viento del llano la hicieron una mujer cuyas costillas tenían el poder de las montañas en ellas y sus manos eran duras para el trabajo y había pasión por la vida en su vientre. Ella y su hombre cruzaron el océano y años que marcaron sus rostros los vieron regateando con propietarios y almaceneros mientras seis niños jugaban sobre las piedras y rondaban los cubos de basura. Un niño tosió hacia afuera sus pulmones, dos más tienen adenoides y no pueden ni hablar ni correr como su madre, uno está en la cárcel, dos tienen empleo en una fábrica de cajas y mientras doblan el cartón se preguntan qué es el deseo y la melancólica gloria que revolotea en ellos tenuemente cuando viene el brillo de primavera en el aire o el verde del verano se vuelve marrón: no saben que es el olor del heno recién segado llamando, y el viento del llano rezando para que ellos regresen y se aferren a la vida nuevamente con duras manos y con pasión.

traducción: Hugo Müller

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