Oraciones de acero

Colóquenme en un yunque, oh Dios. Golpéenme y martillen sobre mí en una palanca. Déjenme derribar viejos muros con la palanca. Déjenme aflojar y levantar viejos cimientos.

Colóquenme en un yunque, oh Dios. Golpéenme y martillen sobre mi en una estaca de acero. Condúzcanme en las vigas que mantienen ensamblado un rascacielos. Tomen remaches al rojo vivo y sujétenme a las vigas centrales. Déjenme ser el gran clavo sosteniendo un rascacielos a través de noches azules hacia estrellas blancas.
traducción: Hugo Müller

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