Mujer vieja

El coche-búho repiquetea, perseguido por el eco de la construcción y adoquines maltrechos. El faro se zampa en la niebla, y fija sus rayos amarillos en la fría, lenta lluvia; presiono mi frente contra una ventana y miro somnoliento a las paredes y veredas. El faro encuentra el camino y la vida se ha ido de la humedad y lo turbulento, sólo una mujer vieja, hinchada, despeinada y difuminada. Vagando y desamparada de otros días, se apiña para dormir en un portal, sin hogar.

traducción: Hugo Müller

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