Intersección de Blue Island

Aquí se juntan seis calles. Alimentan gente y vagones hacia el centro. Todo el día adentro y afuera caballos con pensamientos de morrales, hombres con palas, mujeres con canastas y porta-bebés. Seis finales de calles y ningún descanso para ellas todo el día. La gente y vagones entran y salen, adentro y afuera. Observan bancos triangulares y farmacias. Los policías tocan sus silbatos, los vagones golpean: ruedas, ruedas, pies, pies, todo el día. En el falso amanecer cuando las gallinas pestañean y el este sacude un perezoso dedo de bebé al mañana, y el este fija un rosa perezoso a medio ojo de esta dirección, a la hora en que sólo un vagón de leche cruza estas tres calles, aquellas seis arterias, es la hora del sueño y ellos descansan. Los bancos triangulares y las farmacias descansan. El policía se ha ido, su estrella y su arma duermen. El coche del búho balbucea a lo largo en un paseo sonámbulo.

 

traducción: Hugo Müller

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