Fauces

Siete naciones se paran con sus manos en las fauces de la muerte. Era la primera semana de agosto, 1914. Yo estaba escuchando, tú estabas escuchando, el mundo entero estaba escuchando, y todos escuchamos una voz murmurando: “Yo soy el camino y la luz, aquel que crea en mí no perecerá sino tendrá vida eterna”. Siete naciones escuchando oyeron la voz y respondieron: “¡Oh, Infierno!” Las fauces de la muerte comenzaron a chasquear y continuaron chasqueando, “¡Oh, Infierno!”

traducción: Hugo Müller

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