Dos vecinos

Rostros de dos eternidades siguen mirándome. Uno es Omar Khayam y el material rojo donde los hombres olvidan el ayer y el mañana, y recuerdan sólo las voces y canciones, las historias, diarios y luchas de hoy. Uno es Louis Cornaro y un flaco truco de lentas, breves comidas a través de lentos, breves años, dejando que la Muerte abra la puerta sólo en lentas, breves pulgadas. Yo tengo un vecino que jura por Omar. Yo tengo un vecino que jura por Cornaro. Ambos son felices. Rostros de dos eternidades continúan mirándome. Dejemos que miren.

traducción: Hugo Müller

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