Vecinos

En la calle 41, cerca de la Avenida 8, se tambalea una casa de madera. Si las casas usaran muletas, esta casa sería una de las inválidas.

Una señal sobre la casa: Iglesia del Dios viviente y Hogar de Rescate para Niños Huérfanos.

Desde una casa de café griego, a través de la calle, a mi espalda farfullan una jerga cabalística. Y los hombres en las mesas derraman sílabas peloponesas, y hablan de palas para trabajos de la calle. Y los nuevos terraplenes del Ferrocarril Erie en Painted Post, Cabeza de Caballo, Salamanca.

traducción: Hugo Müller

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