Ultimas respuestas

Escribí un poema en la niebla y una mujer me preguntó que quería decir con él. Había pensado hasta entonces sólo en la belleza de la niebla, cómo la perla y el gris de ella se mezclan y tambalean, y cambian las monótonas chabolas con lámparas encendidas al atardecer en puntos de misterio vibrantes de color.
Yo respondí: el mundo entero fue niebla una vez hace mucho tiempo y algún día todo retornará a la niebla, nuestros esqueletos y pulmones son más agua que hueso y tejido, y todos los poetas aman el polvo y la niebla porque todas las últimas respuestas corren de regreso al polvo y la niebla.

 

traducción: Hugo Müller

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