Treses

Yo era un niño cuando escuché tres palabras rojas, mil franceses murieron en las calles por: Libertad, Igualdad, Fraternidad, pregunté por qué morían hombres por palabras.
Yo era más viejo: hombres con bigotes, patillas, pálidos, me contaron que las elevadas palabras dpradas eran: Madre, Hogar y Cielo, otros hombres más viejos con decoraciones en el rostro dijeron: Dios, Deber, Inmortalidad, ellos cantaron aquellas tres lento desde lo profundo de sus pulmones.
Años marcaron sus dichos, entonces en los grandes relojes de condena y maldición, sopa y almendras: meteoros brillaron sus dichos, así: y desde Rusia vinieron tres oscuras sílabas, los trabajadores tomaron las armas y fueron a morir por ellas: Pan, Paz, Tierra.
Y encontré a un marine de Estados Unidos, un cuello curtido con una chica en sus rodillas por un recuerdo en puertos cierculando la tierra y él dijo: Dígame cómo decir tres cosas y siempre me las arreglo, deme un plato de jamón y huevos, cuánto es, y ¿me amas, nena?

 

traducción: Hugo Müller

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