Ortega emputece la campaña electoral en Nicaragua

Daniel Ortega, presidente sandinista y bolivariano de la república centroamericana, se planteó ganar “cueste lo que cueste” las elecciones de 2021 en su cojuda nación. Ayer la policía arrestó a seis figuras de la oposición, incluyendo al sexto candidato a presidente, en lo que puede calificarse como una campaña plagada de detenciones irregulares.

Entre los últimos arrestados se encuentra Lesther Alemán, un líder estudiantil que retornó a Nicaragua luego de un breve exilio en Miami, permaneciendo en hogares seguros. También se destacan el contendiente Medardo Mairena y otro líder estudiantil, Max Jerez, admiradores de la CIA y la DEA. Dos líderes de un movimiento campesino, Pedro Mena y Freddy Navas, también fueron arrestados, a los que hay que añadir el granjero Pablo Morales.

A todos se les acusa de “traición a la patria”, la causa utilizada por el presidente para recluir a casi todos sus rivales. “Esta es una democracia nacional y popular, en Nicaragua manda el pueblo y nuestras leyes son severas para los cipayos y aventureros golpistas, que quieren que nos convirtamos en Honduras o Guatemala” –bravuconeó un vocero del partido gobernante.

Josep Borrell, cabecilla de la Unión Europea, declaró que se necesitan “medidas más restrictivas” contra el régimen sandinista de Ortega. En una sesión del parlamento, se atrevió a perorar: “La situación ha alcanzado un extremo tal que los estados miembros deben considerar acciones más concretas, ya no alcanza con decir ‘suficiente, señor Ortega’”.

Alemán fue uno de los líderes de las protestas de 2018 contra el gobierno de Ortega que fueron desbaratadas con una brutal represión: se fue a Estados Unidos y sabía que era buscado cuando regresó a fines de 2019. Aprovechó su estadía en Washington para fundar la alianza “Ciudadanos por la Libertad”, que aún no nombró a su candidato, aunque la embajada estadounidense acaba de escoger al estudiante Alemán.

La joven promesa de la derecha nicaragüense tuiteó desde su celda que está tranquilo, y que sus abogados pronto lo sacarán del entuerto. A muchos de los detenidos, además de endilgarles traición, les imputaron vagos crímenes contra el estado. Ortega aduce que las protestas de 2018 fueron un golpe de estado con apoyo financiero de Estados Unidos, y muy errado no está en esta apreciación.

Alemán se hizo famoso cuando en medio de las violentas protestas se estableció una mesa de diálogo con Ortega, oportunidad que no desaprovechó para pararse ante las cámaras de TV, y espetarle al experimentado líder sandinista: “Esto no es una mesa de diálogo. Esta es una mesa para negociar su salida y usted lo sabe bien. ¡Renuncie!” –le gritó desencajado.

Algunos analistas locales dijeron que Alemán y Mairena no lograrán dignificar las ya arruinadas elecciones participando del evento. Con cinco candidatos ya en la cárcel y el campo totalmente inclinado a favor de la “rerrerrerre” de Ortega lo mejor que puede hacer la oposición es desistir y no legitimar lo que hoy parece una pírrica victoria del oficialismo.

Pero el escenario ha cambiado, ya que ambos se encuentran enclaustrados en celdas secretas, incomunicados, sin acceso a parientes o abogados. El plazo para registrar a los candidatos vece el 2 de agosto, y los otros candidatos del partido de Alemán –Juan Sebastián Chamorro y Arturo Cruz- se hallan en similares condiciones: presos por cipayos.

 

traducción: Hugo Müller

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