Nuestra oración de gracias

Por la alegría aquí, donde el sol está brillando a la tarde en las hierbas junto al río, nuestra oración de gracias.

Por la risa de los niños que se tambalean descalzos y descubiertos en el césped de verano, nuestra oración de gracias.
Por el atardecer y las estrellas, las mujeres y los brazos blancos que nos sostienen, nuestra oración de gracias.

Dios, si eres sordo y ciego, si esto está todo perdido para tí, Dios, si los muertos en sus ataúdes, en medio de sus manijas de plata en el borde de la ciudad, o los imprudentes muertos de los días de guerra lanzados desconocidos en pozos, si aquellos muertos estarán para siempre sordos, ciegos y perdidos, nuestra oración de gracias.
Dios, el juego está en todo tu camino, los secretos y las señales y el sistema; y así para el rompimiento del juego, y la primera movida y la última. Nuestra oración de gracias.

traducción: Hugo Müller

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