Maíz risueño

Hubo un alto y majestuoso engaño anteayer en el maíz amarillo. Y pasado mañana en el maíz amarillo habrá un engaño alto y majestuoso.

Las espigas maduraron en el verano tardío y vienen con una risa conquistadora, vienen con una risa elevada y conquistadora.

Los mirlos de larga cola están roncos. Uno de los mirlos más pequeños chilla en un tallo, y una mancha de rojo hay en su espalda, y jamás escuché su nombre en mi vida.
Algunas de las espigas están explotando. Un jugo blanco trabaja adentro. La seda del maíz se arrastra al final y cuelga en el viento. Siempre –nunca lo supe de algún otro modo- el viento y el maíz hablan juntos sobre las cosas.

Y la lluvia y el maíz, y el sol y el maíz hablan juntos sobre las cosas.

Sobre el camino está la granja. El revestimiento es blanco y una persiana verde cuelga suelta. No será arreglada hasta que el maíz sea descascarado. El granjero y su esposa conversan juntos.

traducción: Hugo Müller

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