La gran cacería

No puedo decirte ahora, cuando la dirección y el remolino del viento no soplen más, y el viento sea un suspiro al fin, quizás te diga entonces, alguna otra vez.

Cuando el destello de la rosa tambalee al atardecer hacia el giro y la tormenta, y la rosa sea un rojo pasado, cuando el rostro que amo se esté yendo y suene la puerta del fin, y sea inútil llamar o decir, “tanto tiempo”, quizá te diré entonces, alguna otra vez.
Nunca conocí nada más hermoso que tú: te he cazado bajo mis pensamientos, me he roto bajo el viento y en las rosas buscándote. Jamás encontraré nada más grandioso que tú.
traducción: Hugo Müller

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