Ellos dirán

De mi ciudad lo peor que los hombres siempre dirán es: tomaron los niños del sol y la humedad, y los centelleos que jugaban en el césped bajo el gran cielo, y la lluvia temeraria; los pusieron entre paredes a trabajar, rotos y sofocados, por pan y salarios, para comer polvo en sus gargantas y morir vacíos de corazón por un pequeño puñado de paga en unas pocas noches de sábado.

 

traducción: Hugo Müller

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