Gobierno

El Gobierno, he escuchado sobre el Gobierno y salí a descubrirlo. Dije que me aproximaría para verlo de cerca cuando lo divisara. Entonces vi a un policía arrastrando a un hombre borracho al calabozo. Era el Gobierno en acción. Una mañana vi el resbalón de un concejal de barrio en una oficina y hablé con un juez. Más tarde en el día el juez desestimó el caso contra un arrebatador que era un guardia del concejal. Nuevamente vi que esto era el Gobierno, haciendo cosas. Vi a unos milicianos equilibrar sus rifles ante una multitud de trabajadores que intentaban alcanzar a otros trabajadores para que se apartaran de un negocio donde había una huelga. Gobierno en acción.

En todos lados donde miraba aquel Gobierno era una cosa hecha de hombres, aquel Gobierno tenía sangre y huesos, son muchas bocas, susurrando en muchos oídos, enviando telegramas, apuntando rifles, escribiendo órdenes, diciendo “sí” y “no”.

El Gobierno muere como los hombres que lo forman mueren y son acostados en sus tumbas y el nuevo Gobierno que viene luego es humano, hecho de latidos de sangre del corazón, ambiciones, deseos, y muchos corriendo a través de él, dinero pagado y dinero tomado, y dinero cubierto y hablado con voces acalladas.
Un Gobierno es sólo tan secreto, misterioso y sensible como cualquier pecador humano transportando una carga de gérmenes, tradiciones y corpúsculos transmitidos desde padres y madres de regreso.

 

traducción: Hugo Müller

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *