Caballos y hombres en lluvia

Un día gris de invierno, con el viento tamborileando gotas congeladas en la ventana, nos sentamos junto a un radiador de vapor susurrante, y hablamos sobre los conductores de carros de leche y los recaderos de los almacenes.

Mantuvimos nuestros pies en sandalias de lana y mezclamos ponches calientes, y hablamos sobre los carteros y mensajeros deslizándose en las veredas heladas.

Escribimos sobre los viejos días dorados y cazadores del Santo Grial y hombres llamados “caballeros” cabalgando en la lluvia, en la fría y congelada lluvia por las damas que amaban.
Pasa un peón encorvado en un vagón de carbón, carámbanos gotean en el borde de su sombrero, láminas de hielo envolviendo los trozos de carbón, el caravasar una mancha gris en la inclinación de la lluvia.

Empujamos el radiador de vapor con nuestras sandalias de lana y escribimos poemas de

Lancelot, el héroe, y Rolando, el héroe, y todos los viejos hombres dorados que cabalgaron en la lluvia.

 

traducción: Hugo Müller

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