Roban y golpean a plutócrata francés Bernard Tapie

El ex ministro francés y escandaloso millonario Bernard Tapie, que supo ser dueño de Adidas, fue atacado junto a su esposa en un robo nocturno a su dulce hogar, según informó la policía.

La pareja estaba durmiendo cuando cuatro hombres irrumpieron en la mansión de Combs-la-Ville, cerca de Paris, pasada la medianoche. Los ladrones los golpearon y los ataron con cables eléctricos antes de proveerse de los objetos robados.

Dominique Tapie logró liberarse y caminó hasta la casa de una vecina, desde donde llamó a la policía. Levemente herida por golpes en su rostro, ella fue hasta el hospital para que la revisaran. “Ella está bien” dijo el nieto Rodolphe Tapie.

Durante el robo los maleantes arrastraron del pelo a Dominique porque “querían saber dónde estaba el tesoro” –dijo el mayordomo de Combs-La Ville, Guy Geoffroy. Y añadió: “Pero por supuesto no hay tesoros aquí, y el hecho de no encontrarlo los volvió más violentos”.

Bernard Tapie, de 78 años, recibió un golpe en la cabeza con una cachiporra, pero se negó ser revisado por un médico, tal como informó la fiscal BeatriceAngelelli.

El nieto dijo: “Mi abuelo se negó a ser trasladado. Está frustrado, muy cansado. Estaba sentado viendo la tele cuando le pegaron con la cachiporra”.

Los ladrones lograron entrar por una ventana de la residencia, conocida como Moulin de Breuil, sin ser detectados por los cuatro guardias de seguridad. Lograron apoderarse de dos relojes Rolex y diversas joyas (aros, brazaletes y anillos), de acuerdo con una fuente cercana a la investigación.

Tapie fue un ministro socialista que se levantó de un origen humilde para construir un imperio deportivo y comunicacional, para luego verse envuelto en varios problemas legales. Hizo fortunas en la primera parte de su carrera haciéndose cargo de empresas en quiebra en redes corporativas, despojándolas de sus activos y vendiéndolas con fines de lucro durante los años de alta desregulación financiera en Francia.

A menudo alardeaba de su riqueza, comprándose un yate de 72 metros de eslora y un club de fútbol, el Olympique de Marseille, que ganó el campeonato francés con él como propietario. También estuvo sospechado de arreglar partidos en la liga local. Brevemente fue ministro de asuntos urbanos en el gabinete de Mitterrand, en 1992.

Tapie fue hallado culpable en diversos casos de corrupción, fraude impositivo y malversación de bienes corporativos, estuvo en la cárcel cinco meses y fue despojado del derecho de presentarse a cualquier tipo de elección en Francia.

Luego de su salida de la prisión, en 1997, Tapie se volcó al negocio del espectáculo, intentando él mismo actuar, cantar y animar shows de radio y TV. En 2012 se convirtió en un poderoso empresario de medios, tomando la jefatura del diario La Provence, entre otros.

Un caso de fraude ha perseguido a Tapie durante décadas, que involucra un acuerdo por un valor de 400 millones de euros que le otorgó un panel de arbitraje del gobierno, generando una honda conmoción en toda Francia. El panel consideró que había sido víctima de fraude cuando vendió su participación en Adidas en 1993 al banco estatal francés Credit Lyonnais, descubriéndose que había infravalorado la marca de ropa deportiva.

El caso involucró también a la entonces ministra de finanzas, Christine Lagarde, que ahora dirige el Banco Central Europeo, y flirtea con el ex presidente argentino Mauricio Macri. Ella fue hallada culpable de “negligencia”. El manejo que hizo Lagarde del caso generó la sospecha de que su ex jefe, Nicolas Sarkozy, a quien Tapie había bancado la campaña presidencial de 2007, estaba favorablemente dispuesto a ayudar al empresario –lo cual fue vehementemente negado por Sarkozy. Cuestión que fue mucho peor el desastre que hizo con el crédito que le otorgó a Macri como jefa del FMI.

El año pasado el juicio por fraude fue postergado por la enfermedad de Tapie, quien padece un cáncer doble, de esófamo y estómago, que se está poniendo horrible. Se espera su reanudación en mayo, con la promesa del abogado de que Tapie se va a presentar. La policía caratuló la causa como robo y secuestro, y está juntando pistas e indicios de los perpetradores, o –teniendo en cuenta todo lo que se cuenta en esta nota-, “justicieros sociales”.

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