La gitana

Tu cabello estaba lleno de rosas en la caída del rocío mientras bailábamos, la hechicera encantadora y el paladín en trance, en la luz de la estrella mientras nos tejíamos una red de seda y acero, inmemorial como el mármol en los salones de Boabdil, en el placer de las rosas con las fuentes y los tejos, ¡donde la Sierra nevada nos calmaba con brisas y rocíos! A la luz de las estrellas mientras temblamos de una risa a una caricia, y el Dios vino cálido hacia nosotros en nuestra pagana alegría. ¿Era el baile de la Bona demasiado seductor? ¿Sentiste a través del silencio y la suavidad toda la tensión del acero? Porque tu cabello estaba lleno de rosas, y mi carne estaba llena de espinas, y vino la medianoche sobre nosotros, valía un millón de locas mañanas. ¡Ah, mi gitana, mi gitana, mi Saliya! ¿estabas dispuesta para volver a la seriedad? ¡Oh, la tierra soleada de España! ¡Mi gitana, mi Saliya, más deliciosa que una paloma! ¡Con tu pelo en llamas con rosas y tus labios iluminados con amor! ¿Te veré, te besaré una vez más? –Vagué lejos de la tierra soleada de verano a la helada estrella polar. Te encontraré, ¡debo tenerte! Estoy regresando de nuevo desde la suciedad y la niebla para buscarte en la soleada tierra de España. Te encontraré, ¡mi gitana, mi Saliya! Como de viejo, con tu cabello en llamas con rosas y tu cuerpo alegrado con oro. Te encontraré, te tendré, en el verano y el sur con nuestra pasión en tu cuerpo y nuestro amor sobre tu boca, con nuestra maravilla y nuestra adoración, ¡que se inflame el mundo nuevamente! ¡Mi gitana, mi Saliya! ¡Estoy regresando a tí!

 

traducción: Hugo Müller

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