Por mérito

A Parmentier los parisinos erigieron una estatua grande y elegante: él cocinaba papas de cincuenta modos, jamás condujo una carga.

‘Palmas al que lo merece’ el resto lo conocieron tan bien como yo. Y mejor de todo para él que el mejor de los dichos se aplicará. Dejen a los hombres más mezquinos los laureles del poeta, o que el guerrero use medalla; quien cocina papas de cincuenta modos debe cargar la palma de la tierra.

 

traducción: Hugo Müller

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