Johndonkey

Así, el pobre asno cuyo apetito jamás ha conocido otra comida más dulce que el cardo, piensa que todo el mundo come cardos. Así el payaso, el ingenio y mentor de la ciudad de campo, sonríe a través del collar de un caballo y piensa que otros por placer hacen lo que hace él por tragos, aunque secretamente, porque están los reacios aún en público a atestiguar su falta de habilidad. Cada burro cuya vida y mente estropean todas las locuras, porque cree que como es él son todos los hombres vivientes, sus vicios los de ellos, sus creencias las suyas, nada de lo que él desconoce, todo lo que él fantasea, es. ¡Qué extraño que cualquier mente deba alardear de semejante material! ¡Qué natural escribirlo en el Post!

 

traducción: Hugo Müller

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