Francine

Yo creía que los ángeles pronto te llamarían, a tí, mi amada, a la otra orilla, y que no te vería nunca más, te amo tanto que sé que caería en un total abatimiento, y toda la bella pompa del amor, donde nosotros cargamos estandartes mellizos valientemente al frente del tumulto, parecería sombras ociosas en una pared. Tan delicadamente te amo que mi amor no soporta el rumor del aliento invernal, y sólo florece porque piensa el cielo siempre amable, y las estrellas arriba por siempre amistosas. Hasta el miedo a la muerte se congelaría donde todas sus rosas morirían.

 

traducción: Hugo Müller

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