A Tat

¡Oh, poderes terrenales!, ¿jamás cesarán las maravillas? ¡Pelo sobre perros y plumas sobre gansos!, ¡los muchachos en travesura y los cerdos en fango! ¡El agua para tomar, húmeda!, ¡el carbón en el fuego! En prados, riachuelos bellos sin par, corriendo por siempre, ¡aún por siempre allí! ¡Una cola adjunta al babuino gris! ¡Una persona saliendo de un salón! Lo último, y lo más maravilloso de ver, ¡una ruda mujer arrojándome mugre! Si sólo se pegara la cargaría sobre mi abrigo, tal vez sea una pequeña prueba de que ella es adecuada para el voto.

 

traducción: Hugo Müller

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