Polifemo

Era un joven enfermo con un rostro triste y un ojo que estaba completamente solo, y él sacudía su cabeza de un modo desesperanzado y se sentaba sobre una piedra al costado del camino.
‘Oh, doliente juventud, ¿qué destino adverso ha hecho que el sol se ponga en tu alegría y ojos?’

‘Estoy obligado a estar, soy un ex cadete de West Point. Fue en una práctica de cañón que tuve mi herida y el presente marco de mente, porque el arma se disparó con una doble aceleración, por delante, ¡y también detrás!’

‘Qué triste, qué triste, que un soldado joven y lindo, cuando estudia cómo matar, encuentre un percance tan terrible que impida eventual habilidad. Ah, es lamentable pensar que un arma hecha para derribar al enemigo cometa una escapada tan espantosa ¡y gire para segar!’
El ya no prestó atención mientras me condolía: estaba vagando en su mente, su ojo solitario rodaba desconsiderado, y sus visiones él las definió así: ‘¡Fue, oh, por una brecha de la paz, fue, oh, por una pelea internacional! Pero un pedazo de la recámara, ah no, ah no, ya no quise aquello del todo’.

 

traducción: Hugo Müller

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