Negocio

Dos villanos del más alto rango se prepararon una noche para robar un banco. Encontraron el edificio, lo revisaron bien, advirtieron cada ventana, intentaron cada puerta, sondearon cuidadosamente el agujero tapado por juglares para poner en cascada el carbón, en resumen, examinaron veinticinco buenos caminos de la pobreza a la riqueza. Pero todos estaban sellados, lo vieron completo pronto, contra los chiflados de la luna. ‘Suficiente’ dijo uno, ‘estoy satisfecho’, el otro, sonriendo amplio y lindo, dijo: ‘Yo estoy tan altamente complacido como tú: ningún ladrón jamás podrá pasar. El destino seguramente hará prosperar nuestro plan, el botín es todo tuyo y mío’.
Así, llenos de esperanza, al día siguiente tomaron su camino a la casa de cambio y compraron, con modo libre y franco, alguna acción de aquel banco devoto y se hicieron, dentro del año, un Presidente y un Cajero.

Su crimen no lo puedo rastrear más, los medios de seguridad a adoptar, yo giré en descubierto y dejé el lugar.
traducción: Hugo Müller

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