Las banderas confederadas

¡Tut-tut! Devuelvan las banderas -¿cómo se preocupan ustedes, héroes y veteranos? ¿Por qué ante una amable intención insultan como veinte nerones?
Supongan que el acto no fue tan excesivo, supongan que fue ilegal, ¿no es bueno en tal cuestión levantarse y pegarle al Aguila?
No, economicemos su aliento para regañar y aterrar al alien que lo taclea, como Hércules de viejo al pájaro Stymphalian.
¿Fue entre los rebeldes, cuando hicimos una brecha, que obtuvimos las banderas? Eso fue sólo incidental, fue para enseñarles mejores modales.
Ellos saben suficiente bien las lecciones hoy, ahora, intentemos mostrarles que no sólo somos mucho más fuertes que ellos (¡cómo los cortamos!)

Pero más magnánimos. Mis muchachos, está claro que fue una revuelta infrecuente, las tribus guerreras de Europa luchan por ganar, nosotros luchamos por la quietud.
Si fuimos victoriosos, entonces todos deberíamos haber salido con la misma bandera sobre nosotros, fue todo en vano a menos que ahora perdonemos y hagamos que nos amen.
Dejemos que los reyes sigan desplegando trofeos sobre sus puertas como cualquier salvaje, el trofeo del hombre libre es el amor del enemigo, a pesar de la furia de la guerra.
¿Es odioso traicionar? Mis amigos, descubrirán que no pueden, en derecho y razón, mientras Washington y traición estén combinados, Hugo y traición.
Todos los gobiernos humanos deben tomar la chance del azar de sedición. ¡Oh, desgraciados! Comprometer su virilidad de antemano para cegar la sumisión.

Puede estar mal, puede estar bien, levantarse en insurrección guerrera, la lealtad que los locos tan encarecidamente premian puede significar sujeción.
Sean leales a su país, sí, ¿pero cómo si los tiranos mantienen el dominio? El Sur creía que lo habían logrado, ¿no pueden permitirlo para aquella opinión?
Aquel que jamás se levantará a pesar del plan de los regidores, despreciando sus libertades, ¿él es más varonil que los sans-culottes, que siempre están levantándose?
Devuelvan las tontas banderas cuyos cargadores cayeron, demasiado valientes para abandonarlas. ¿Es presuntuoso este consejo? Bueno, yo ayudé a tomarlas.
traducción: Hugo Müller

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